Un impulso intuitivo en la juventud, una valija improvisada con telas de colores y el firme propósito de resolver una necesidad real en el guardarropa deportivo de las mujeres. Así comenzó la historia de Constanza Lerman, la creativa detrás de Bailemos Más, la firma santafesina que nació casi por accidente en 2014 y que hoy se consolida como un referente de indumentaria deportiva y beachwear con alcance en toda la Argentina. En una nueva edición de «Hablemos de Moda», nos adentramos en el universo de una emprendedora que logró fusionar la danza con el diseño funcional, derribando los mitos de la tabla de talles tradicional.
De la pista de baile al taller: el nacimiento de una identidad
«Siempre me gustó la moda. Mis tíos tenían una fábrica de carteras y me encantaba ir; mi tía me llenaba bolsas con los retazos que quedaban en el piso y yo me los llevaba para crear cositas», rememoró Lerman, diseñadora y fundadora de Bailemos Más, sobre sus primeros acercamientos a la aguja y el hilo. Lo que comenzó como una curiosidad infantil se transformó en una vocación cuando, tras evaluar opciones académicas entre Paraná y Santa Fe, decidió volcarse de lleno a la carrera de Diseño de Indumentaria en el IES e insistió a su entorno familiar para que le enseñara los secretos de la confección artesanal.
El catalizador definitivo para la creación de la marca no vino de un estudio de mercado convencional, sino de las necesidades que Coti experimentaba en su rutina diaria como profesora de danza. En 2014, el segmento de la ropa deportiva carecía de la variedad estilística que existe hoy en día. Ante la monotonía visual de los gimnasios y los estudios de baile, tomó la iniciativa de diseñar sus propias prendas para dar clases, con una propuesta estética rupturista, colorida y cargada de carácter.
«Me fui a Rosario con doce mil pesos que me prestaron mis papás y compré un metro de tela de lycra de cada color: turquesa, dorado, fucsia. Quería cosas jugadas», relató Coti con la frescura que la caracteriza. Las primeras piezas, calzas vibrantes y combinaciones audaces, fueron adquiridas de inmediato por sus compañeras de baile. Todo el dinero ingresado se reinvertía de manera sistemática, marcando el inicio de un proyecto que en cuestión de semanas adquirió nombre propio y una estructura comercial orgánica.

Inclusividad real y la arquitectura de una tabla de talles propia
A medida que el proyecto ganaba tracción en el mercado local, la diseñadora identificó una falla estructural en la industria textil tradicional: la estandarización rígida de los moldes. Decidida a romper con el molde único, comenzó a desarrollar un sistema de molienda propio, trabajando mano a mano con sus clientas para comprender las diversas anatomías femeninas y adaptar las prendas a la vida real, priorizando siempre la contención y la comodidad.
«Al principio me hacía una calza para mí, pero después entendí que no todos los cuerpos son iguales. Empecé a preguntar e investigar porque no existía una tabla de talles que me convenciera. Con mis clientas íbamos probando las muestras, ajustando medidas y cambiando detalles hasta armar nuestra propia tabla de siete talles», explicó la diseñadora sobre un proceso que abarca desde la corsetería deportiva hasta su aclamada línea de trajes de baño y vestimenta playera.
Esta cercanía generó una fidelización auténtica que va más allá de la compra de una prenda. Para Lerman, la confección no se limita a seguir tendencias internacionales, sino a escuchar las demandas de usabilidad cotidianas de su comunidad. El ida y vuelta constante con sus usuarias le permitió perfeccionar tipologías complejas, logrando que el calce responda verdaderamente a las necesidades físicas y emocionales de cada mujer.

El desafío de emprender en el ecosistema digital argentino
Consolidada hoy como una firma de venta 100% digital, Bailemos Más navega los constantes vaivenes económicos de la Argentina a través de la flexibilidad, la constante innovación en contenido y la creación de alianzas estratégicas. A través de cápsulas colaborativas con emprendedoras e influencers de alcance nacional, la etiqueta logró expandir sus fronteras desde la capital santafesina hacia cada rincón del país, creando una comunidad sólida que trasciende la simple transacción comercial.
«Emprender en Argentina es una montaña rusa, pero esa adrenalina es lo que me apasiona. Para mí lo más importante es saber jugar el juego del momento, entender qué quiere ver la gente y mantener viva la creatividad. A quienes quieren empezar una marca siempre les digo que sean caraduras, que se manden y accionen; las dudas se van resolviendo en el camino, pero lo fundamental es dar el primer paso», concluye la creadora.
El caso de Bailemos Más demuestra cómo el diseño independiente santafesino puede proyectarse a escala nacional combinando identidad local, resiliencia operativa y una visión clara de la moda como herramienta de bienestar. La evolución de la marca refleja un fenómeno global donde las firmas de autor ganan terreno al ofrecer historias genuinas, producción consciente y una conexión real con las usuarias.






