Este viernes, las majestuosas instalaciones del Molino Marconetti – Liceo Municipal se transformaron en el epicentro absoluto de las tendencias. Con una primera jornada que deslumbró por su propuesta estética y conceptual, la Santa Fe Fashion Week inauguró una nueva edición que dejó en claro una premisa ineludible: el diseño de autor en nuestra región no solo sobrevive, sino que florece con una madurez digna de las grandes capitales de la moda mundial.
El pulso de la pasarela y un fuerte respaldo de la industria
La apertura del evento trascendió lo meramente estético para convertirse en una verdadera declaración de principios sobre el valor de nuestra industria. Las autoridades locales, Silvina Cian y Cecilia Batistutti, declararon la cita de interés, respaldando la enorme labor de Micaela Antoniazzi y su equipo. Sin embargo, el aval más contundente llegó del icónico Héctor Vidal Rivas, creador de la Argentina Fashion Week, quien sentenció con firmeza que «en Santa Fe importa la moda», proyectando el talento santafesino hacia horizontes internacionales.
Sobre la pasarela, el contraste de estilos marcó el ritmo de las tendencias globales reinterpretadas con visión local. Panni Margot apostó por un audaz ‘bridal black’ y siluetas parachute, mientras que Bettina Pellerino trajo la frescura primaveral con el codiciado ‘butter yellow’. El cierre magistral fue obra de IARA, con un misterioso glam de alta costura donde faldas superpuestas, cristales tintineantes, plumas y antifaces aportaron un nivel de sofisticación y teatralidad absolutamente fascinante.
La indumentaria como manifiesto cultural y refugio emocional
En una época de constante transformación, el diseño trasciende la tela para convertirse en un mensaje profundo. Inés Ritvo, creadora de Somos Ritvo y reciente ganadora del Sello del Buen Diseño, reflexionó sobre el impacto del evento. «Estar justamente en este mismo lugar pone al diseño de indumentaria en el mapa de la cultura, en lo que significa ser santafesino», afirmó la diseñadora, destacando su profundo orgullo por formar parte de este vibrante y resiliente ecosistema creativo.
Con su colección ‘Las Flores Sos Vos’, Ritvo apeló a la emoción y a la diversidad corporal. Para ella, la clave del éxito en un contexto desafiante radica en el propósito y en cómo la prenda abraza a la mujer. «El futuro de los diseñadores (…) tiene que ser pensar en qué te voy a hacer sentir yo cuando vos te pongas mi traje de baño», sentenció, recordando que recibe conmovedoras cartas de clientas a las que les cambió la vida al encontrar el calce perfecto que las empodera en su día a día.

Maximalismo textural y nuevas narrativas en accesorios
El diseño emergente encontró una voz potente y muy sofisticada en la propuesta de Agustina Ottonelli, mente creativa detrás de Chiarotto. Para la creadora, la Santa Fe Fashion Week es un puente vital hacia el consumidor. «Es hermoso que se le dé este espacio y que llegue al público común, que se vea que Santa Fe es una ciudad que tiene para crear», remarcó con entusiasmo, subrayando la importancia de acercar estas piezas exclusivas de autor a la cotidianidad de los amantes de las tendencias.
Su colección, titulada ‘El orden del desorden’, es un magistral ejercicio de maximalismo donde el cuero genuino es el protagonista absoluto. Ottonelli fusionó texturas como el croco y el pelo con tachas y trenzados intrincados. En cuanto a la paleta, encontró inspiración directa en la naturaleza: «El borgoña fue el principal color (…) y sumamos el verde que me pareció que quedaba muy bien», explicó, demostrando un exquisito manejo de la colorimetría que eleva el estándar del accesorio contemporáneo.

Upcycling y sustentabilidad: la verdadera vanguardia es circular
En una industria históricamente criticada por su impacto ambiental, la diseñadora Pilar Cardin alzó la bandera del suprareciclaje con una propuesta que deslumbró por su ingenio. A través de Pili Cardin, transforma prendas olvidadas en verdaderas joyas de diseño. «En un momento sí fui muy consumista de ropa (…) y dije basta, ¿para qué seguir comprando si puedo hacer unas cosas majestuosas?», confesó, planteando un necesario debate sobre el fast fashion y la responsabilidad ética del consumidor.
Su proceso creativo es tan lúdico como desafiante, utilizando corbatas en desuso, sábanas antiguas y manteles para crear morfologías completamente nuevas e inesperadas. Una de las piezas más comentadas fue un espectacular diseño festivo: «Fue el 15 de mi pequeña y me hice un strapless todo de corbatas, todas bordó», relató orgullosa. Su obra demuestra que con visión estética y respeto por los materiales nobles, la moda circular puede alcanzar niveles de altísima sofisticación y elegancia.
El gran cierre: un fin de semana a puro diseño santafesino
La efervescencia de esta primera jornada marca un precedente altísimo para lo que resta del evento en el icónico recinto portuario. Este sábado por la tarde, desde las 18 horas, la pasarela volverá a encenderse para recibir a una nueva camada de creadores. Marcas como Victa Concepto, Rockandpola y Lunghi INDENTIFY, entre otras, tendrán la compleja pero fascinante tarea de mantener vibrante el pulso de una ciudad que, indiscutiblemente, respira moda, arte e innovación en cada uno de sus rincones.
En definitiva, la Santa Fe Fashion Week se consolida no solo como una plataforma comercial, sino como un espacio de resistencia cultural y análisis sociológico. Desde The Fashion Pen celebramos estos encuentros donde el talento local dialoga de igual a igual con las macrotendencias globales. Hoy, más que nunca, apostar por el diseño argentino es reivindicar nuestra identidad, celebrar nuestra resiliencia y mirar hacia el futuro con una estética tan audaz como profundamente nuestra.






